SOKE TAKAYOSHI NAGAMINE





10 º dan
n. Naha, Okinawa, 1945 - f. 2012





Soke Takayoshi Nagamine nació el 12 de agosto de 1945 en Naha, Okinawa. Comenzó a practicar karate a los seis años con su padre, el Gran Maestro Shoshin Nagamine, creador del estilo Matsubayashi.

A los 20 años de edad, Takayoshi viaja a Estados Unidos, a instancias de su padre, para trabajar en el desarrollo de la escuela a nivel mundial. A fines de la década de 1960 abre su primer dojo, en Cincinnati, al suroeste del estado de Ohio. Durante el tiempo que vivió en Norteamérica, Takayoshi impartió incontables seminarios y clases, prácticamente en cada rincón de los Estados Unidos, hasta su regreso a Okinawa, en 1979, para colaborar con su padre en la conducción del Hombu Dojo

En 1991 Osensei Shoshin Nagamine decide depositar en su hijo Takayoshi, la dirección y el liderazgo de Matsubayashi-ryu. Así, Takayoshi comienza a establecer contactos para reunir a los principales sensei de Estados Unidos y de Okinawa, y  forma, en el año 1992, la Asociación Mundial de Karate-do Matsubayashi-ryu (Shorin-ryu) (WMKA, por sus siglas en inglés).

Luego del fallecimiento de Osensei Nagamine, en el año 1997, Takayoshi asume el rol de Soke de Matsubayashi-ryu, trabajando incansablemente en la consolidación y el fortalecimiento de la WMKA, y de la escuela de karate-do creada por su padre. En 2008 le es otorgado el grado de 10º Dan y el título de Hanshi.

El 25 de abril de 2012, Soke Takayoshi Nagamine fallece insperadamente, dejando tras de sí una organización robusta a nivel mundial, consolidando el legado que recibió de su padre. Luego de su muerte, Matsubayashi optó por cambiar la modalidad de dirección, estableciendo -en lugar del nombramiento de un nuevo Soke- un Comité Ejecutivo, presidido por el maestro Yoshitaka Taira.

Soke Takayoshi Nagamine estuvo varias veces en el Río de la Plata, principalmente visitando el dojo del maestro Shigehide Akamine, en Buenos Aires, con quien siempre mantuvo un estrecho contacto, y junto a quien comparitera las clases de karate de su padre en Okinawa. La última oportunidad en que estuvo en Buenos Aires fue en el año 2007, con motivo de la celebración del 35º aniversario del estilo Matsubayashi en Argentina.

A lo largo de sus conferencias y seminarios, Soke Nagamine se ocupó en enfatizar algunos conceptos que hacen a la esencia de la práctica en Matsubayashi. Ejemplo de estos son los cinco principios filosóficos básicos del karate-do Matsubayashi, que como todo en este maravilloso arte, tienen un significado inmediato a nivel de la técnica de karate, pero también una aplicación mucho más profunda en la vida cotidiana del practicante:

"Esta filosofía viene de mi padre y de sus maestros. Es muy, muy antigua; más de 700 años. Estos principios, que nos guían en el camino del descubrimiento de nuestra esencia son:

1) Vive de acuerdo a la naturaleza. Respeta a tus padres y respeta tu filosofía.

2) Lo que aquí estudiamos es movimiento. Cuando estudias el movimiento tienes que saber cómo funciona éste en tu cuerpo y ser capaz de aplicar los movimientos producidos. Para que estos sean útiles, debes ser consciente de cada movimiento que haces.

3) Tienes que aprender muy bien de tu experiencia. Experiencia propia y experiencia de otras personas. El conocimiento es importante, pero más lo es la experiencia.

4) Hay que esforzarse en mantener consonancia con un sentido de la historia y la cultura.

5) Domina tus técnicas de combate, no desde la imaginación o el razonamiento, sino a través de la aplicación real. Aprende qué puedes hacer, y qué puedes aprender del arte del Karate. No desarrolles tu técnica sólo desde la imaginación. Hay que probar lo que es posible hacer y lo que no, mediante la acción."


Otro de los aspectos que Soke Nagamine solía remarcar en sus seminarios es el de los tres principios esenciales de la técnica de karate en Matsubayashi-ryu: 1. Aceleración (Kasokudo) 2. Fuerza Centrífuga (Tenshin ryoku) 3. Palanca (Teko).

Y sobre los tres tipos de ritmo que hay que desarrollar en el karate de la escuela: "El ritmo más básico consiste en desarrollar sincronicidad (timing) para poder bloquear un ataque y luego contraatacar. Con el segundo tipo de ritmo, puedes bloquear y atacar al mismo tiempo. Y, por último, el tercer ritmo es la técnica más más avanzada: no se bloquea, ¡se ataca el ataque!"