KOSAKU  MATSUMORA






n. Tomari, Okinawa ,1829  -  f. 1898





Kosaku Matsumora nació Tomari en 1829, en una familia de la nobleza de Okinawa, cuya ascendencia se remonta en línea indirecta al rey Sho Shin fundador de la dinastía. De niño estudió los clásicos chinos y el confusionismo en la escuela de Tomari. Su físico era fuerte, a pesar de que era de baja estatura.

Comenzó a estudiar el karate de Tomari-te con el maestro Giko Uku quien dirigió su entrenamiento poniendo gran énfasis en la movilidad de las posiciones (para ejecutar tai-sabaki) y el desarrollo de poder a partir de la rotación de las caderas. Giko Uku enseñó a Matsumora los kata: Naihanchi, Passai y Wanshu.

Poco tiempo después, Matsumora estudió con el maestro Kishin Teruya,  aprendiendo de él los kata Wankan, Rohai y Wanshu. Entrenaba duro y su esfuerzo fue reconocido por su maestro al punto de invitarlo a continuar su formación en el mausoleo de la familia Teruya. En estas prácticas, que tenían carácter secreto, se profundizaba el estudio del significado de los kata y sus aplicaciones prácticas (Bunkai). Esta invitación significaba un gran honor, ya que en esa época el estudio del verdadero karate se realizaba en solitario, o en grupos reducidos, y durante la noche, pues su práctica estaba prohibida por el clan Satsuma, que gobernaba sobre el rey de las Ryukyu.

Matsumora fue también maestro de Kobudo (Bo-jutsu y Jo-Jutsu). Cuando tenía 20 años de edad se produce un incidente que marcaría para siempre su figura, transformándolo en un héroe de Okinawa. El Gran Maestro Shoshin Nagamine, creador de Matsubayashi-ryu, refiere que en una oportunidad Matsumora intervino enfrentándose a un samurai del clan Satsuma que, abusando de su posicisión social, maltrataba a un grupo de okinawenses. En el combate, Matsumora, consigue desarmar al samurai, quitándole la espada y arrojándola a un río. Todo esto utilizando sólo sus manos. Sin embargo, en el enfrentamiento Matsumora perdió uno de sus dedos, lo que lo dejaría marcado como un objetivo fácil de encontrar por los deshonrados samurai que vinieran a vengar la afrenta. Por este hecho, Matsumora vivió escondido varios años. 

Hay que explicitar aquí que ser desarmado por un habitante de Okinawa, sin armas, debe haber constituido una gran deshonra para el samurai involucrado, y para el clan Sastsuma en general. Y al mismo tiempo, el incidente, se transformó en una fuente de regocijo para el oprimido pueblo okinawense, y tornó a Matsumora en un héroe local. Al día de hoy hay un monumento que lo recuerda en Tomari.

Otro historia que se cuenta de Matsumora, y que también hace referencia a la dimensión heroica que su figura adquirió en Okinawa, cuenta que  una noche mientras practicaba en el mausoleo de la familia Teruya, un transeúnte se detuvo a observar sus movimientos. Matsumora se le acercó y el hombre se disculpó por molestar, elogiando sus habilidades y entregándole un trozo de papel, pero antes que el maestro hubiese terminado de leer, el desconocido había desaparecido. Matsumora mostró el papel al maestro Teruya quién respondió “Exactamente”. Algún tiempo después Kosaku Matsumora tuvo un destello de inspiración y en un momento comprendió el significado más profundo del mensaje “La esencia del budo es denunciar el pensamiento inmoral, la comprensión de la humanidad, siguiendo un camino virtuoso y dedicar su vida a cultivar la paz en Okinawa”. Este hecho que parece incongruente en tanto que no se explica qué decía el mensaje, ni por qué con el tiempo Matsumora llegó a esa revelación, es no obstante otra muestra de lo que significaba su personalidad como pacificador en Okinawa.

Entre sus discípulos más destacados están Choki Motobu y Chotoku Kyan (ambos maestros del Gran Maestro Shoshin Nagamine). Motobu recuerda así a su maestro Matsumora: "Medía algo más de 1,60 m. y pesaba alrededor de los 73 kg. ¡Parecía un gran jarrón! Su karate era totalmente diferente al de Itosu. Si hablamos de su potencia, Matsumora era igual que Sakuma (Sakuma Pechin fue uno de los maestros de Motobu); era un karateka realmente potente; ¡era un bushi!"

La partícula "Matsu", con que Nagamine compuso el nombre de su escuela, Matsubayashi, es un homenaje a dos grandes maestros: Kosaku Matsumora y Sokon Matsumura.