ANKICHI ARAKAKI




n. Okinawa, Japón, 1899 – f. 1927





Ankichi Arakaki nació en noviembre de 1899 en Shuri, siendo el primogénito de una familia de 11 hijos de un destilador de sake.

Fue el primer maestro de quien, a la postre, se transformaría en el fundador de Matsubayashi-ryu, el Gran Maestro Shoshin Nagamine. Nagamine se sintió profundamente marcado por la especial dedicación al Karate y a la cultura okinawense en general de su maestro.

Arakaki comenzó a practicar Karate en forma temprana en su niñez. Sus primeros maestros fueron Shinpan Gusukuma y Chomo Hanashiro. Al finalizar el Colegio estudió con Chosin Chibana, quien luego honró al Karate okinawense al recibir del Emperador Hirohito la “Cuarta Orden del Mérito”.

Arakaki practicó numerosos deportes: Judo, sumo, natación, trepar árboles, caminar en puntas de pie; todo, sin embargo, para fortalecer aún más su karate. Era robusto y tenía una innata habilidad para los deportes. A la edad de 18 años la agilidad y fuerza de Arakaki llegaron al conocimiento público, habiendo participado en ese año en un torneo de lucha (Sumo) en Shuri. Debió competir contra un conocido y gigantesco luchador de la aldea Yomitán. El publico creyó que Arakaki sería derrotado fácilmente, pero sorpresivamente, fue él quien venció a su gigantesco rival con ocultas fuerzas e ingenio. 

Especialmente famoso por su poder devastador era su tsumasaki-geri (técnica de puntapié que golpea con la punta de los dedos).

Dos historias vinculadas a su técnica, dan muestra de su poder. La primera ocurrió a sus 19 años, cuando fue increpado por un gigantesco luchador, en una casa de té. El hombre lo empujó por una escalera y luego intentó hacerle una llave con sus brazos. Arakaki se defendió con un puntapié que desmoronó a su agresor. Seis meses más tarde, la prensa dio cuenta de la muerte de un luchador a causa de una hemorragia pulmonar, presumiblemente como consecuencia de una pelea mantenida meses antes en una casa de té.

El segundo episodio da cuenta de el pedido desesperado de su hermano, quien presa de una necesidad irrefrenable de conseguir dinero para comprar sake, logró convencer a Ankichi Arakaki para que aceptara el siguiente desafío: si él era capaz de soportar un puntapié de su hermano, a cambio éste le daría el dinero que tanto necesitaba. A pesar de la suavidad con que Arakaki golpeo el muslo de su hermano, éste cayó en un estado febril y debió ser operado de la pierna.

En el año 1921, al dársele la baja en el Servicio Militar, Arakaki se mudó a la aldea de Kadena, en donde tuvo oportunidad de aprender Karate con Chotoku Kyan. Fue muy afortunado este encuentro por cuanto, a la edad de 54 años, Kyan era el maestro perfecto para el joven y prometedor Arakaki. 

Cabe destacar la aguda percepción que tenía Arakaki de la naturaleza íntima de la cultura okinawense, en momento que la mayoría de los habitantes de Okinawa subestimaban el valor de su cultura. No solo estudiaba Karate, sino también todas las artes tradicionales, teniendo un profundo conocimiento de las obras clásicas del Teatro de Okinawa y era muy versado en poesía. 

En el Hombu Dojo del Gran Maestro Shoshin Nagamine, en Okinawa, estuvo colgada la imagen que se observa aquí a la izquierda, conteniendo un poema y un dibujo de Ankichi Arakaki. «Kuken Karate hatsukaminario toriosafu» («Con la fuerza necesaria para atrapar el destello de un rayo no hay nada tan feroz como el agarre de las manos desnudas del Karate»).


A causa de la crisis económica que siguió a la primera Guerra Mundial, las vicisitudes que afrontó fueron tremendas por lo que enferma y fallece el 28 de Diciembre de 1927 a la edad de 28 años.