Recuerdos de Nagamine O'Sensei


Entrevista al Maestro Shigehide Akamine
publicada en la revista Cinturón Negro Argentina, 
en mayo de 2002.


CINTURÓN NEGRO Argentina: Maestro, Ud. es uno de los pocos que vincula Zen, o zazen, con karate. ¿Por qué?

Sensei Shigehide Akamine: En mi Dojo se practica karate y Zen porque también mi Maestro, Shoshin Nagamine, lo hacía en Okinawa. Él siempre me recomendaba que hiciera ambos. Un karateca que sólo practique la parte técnica será incompleto. Siempre ponía énfasis en tres aspectos, que llamaba Shin Gi Tai. Shin significa espíritu, alma; Gi, es técnica y Tai es cuerpo. Cualquier persona que practica un arte marcial sin unir estos tres aspectos,  tendrá una formación incompleta.

Quien practica karate desarrolla su físico y va mejorando su técnica; zazen es absolutamente adecuado para desarrollar el espíritu.

C.N.A.: ¿Es posible explicar, qué es zazen?

S.S.A.: Es sumamente difícil explicar verbalmente qué es zazen. Hay que hacer zazen. Los días sábado tenemos clase de karate para cinturones negros entre las 17.00 y 18.30 hs. A su término, durante cuarenta y cinco minutos hacemos zazen. Los domingos de 6.30 a 8.00 hs, hacemos sólo zazen. Son sesiones abiertas y gratuitas para todos, pero no obligatorias. Incluso pueden asistir quienes no practiquen karate, sino oto arte marcial. Zazen apunta al espíritu, al autoperfeccionamiento. Creo que mi experiencia en karate es amplia. Pero en zazen no me considero un experto. Es por eso que periódicamente invitamos al Monje Zen Zenko Heshiki — quien es también 8° Dan de Matsubayashi y como yo, discípulo de Sensei Shoshin Nagamine —, del Templo Chozen-ji de Hawaii a la Argentina. Pasa con nosotros entre veinte días y un mes. Otras veces viajamos nosotros al Templo en Hawaii. Estuvimos con seis de mis alumnos hace dos años allí. Y otro de mis alumnos pasó en el Templo cuatro meses el año pasado.

Este año, llegarán tres Monjes de ese Templo a la Argentina para una sesshin en nuestro Dojo, entre los días 30 de agosto y 1° de setiembre. Permanecerán en nuestro país, del 25 de agosto al 10 de setiembre. En unos días estará listo el programa de seshin y podremos entregarlo a quienes lo soliciten.

C.N.A.: Sus alumnos de Argentina, ¿entienden con facilidad la importancia de zazen?

S.S.A.: Al principio les cuesta. Sí. Muchos lo confunden con la religión. Sin embargo, como lo practicamos nosotros nada tiene que ver con la religión. Es una experiencia para mejorarse a uno mismo, para buscar la autoperfección.

C.N.A.: Maestro, ¿qué recuerdos tiene de Shoshin Nagamine Sensei?, con quien empezó a practricar... ¿a qué edad?

S.S.A.: Empecé a practicar en 1952, a los quince años de edad y estuve con él durante diez años en el Dojo Central de Matsubayashi. Luego me vine a la Argentina. Respecto de Sensei, tengo tantos recuerdos... En este momento recuerdo por ejemplo que él no sólo daba importancia a la parte técnica, sino que siempre me decía que un karateca cuando es joven confía en su fuerza física y en la potencia de su técnica. Pero los años pasan. Y si este hombre no tiene una sólida cultura, a la larga estará en desventaja. Él pensaba que se debe mejorar permanentemente la técnica, pero también volverse más cultos. A mi me decía: "Akamine, Ud. tiene reales condiciones y mucha actitud para la práctica de karate, pero piense que un hombre que supera los cuarenta o cuarenta y cinco años de edad empieza a declinar físicamente. En cambio la cultura permanece, a cualquier edad. Debe esmerarse por ser también un hombre culto”.

C.N.A.: Sensei, ¿Matsubayashi es una rama de Shorin, o es Shorin Ryu puro?

S.S.A.: Antiguamente en Okinawa no existían por ejemplo Shorin Ryu Matsubayashi y Kobayashi. Sólo había dos líneas:
Naha-te y Shuri-te. Matsubayashi pertenece a la línea de Shuri. Aparte, hay en Okinawa un lugar que se llama Tomari, muy cercano a Naha. Tomari tenía una técnica muy peculiar de ese lugar. Mi Maestro Nagamine, era oriundo de Tomari. Primero aprendió karate con Maestros que pertenecían a Shuri-te. Eran ellos: Choki "mono" Motobu; Chotoku Kyan y Ankichi Arakaki. Aunque también tuvo un Maestro de Tomari, el Señor Taro Shimabukuro. Por eso Matsubayashi no es Shuri-te puro, sino que tiene elementos de Tomari. ¿Por qué se llama Matsubayashi?. El Maestro de Arakaki y de Kyan se llamaba Matsumura y era de Shuri. En cambio el Maestro de Motobu era Matsumora, de Tomari. Para honrar a los maestros de sus maestros Nagamine tomó el primer carácter de sus nombres, "matsu", y adoptó el nombre de Matsubayashi para el eslilo de karate que creó.

C.N.A.: Sensei, vivimos tiempos conflictivos. ¿Qué considera Ud. que le puede aportar karate a quien lo practica?

S.S.A.: En la cultura occidental, Argentina es parte de ella, está sumamente extendida la idea de que las artes marciales son violentas. Y no es así. Aún cuando quien empieza a practicarlo sea una persona violenta, con la práctica y pasado el tiempo, va gradualmente sosegándose, deja paulatinamente de ser agresivo. Un joven que convive en un Dojo con otras personas no violentas, va dándose cuenta de que la violencia no conduce a nada. Pensemos ¿por qué una persona es impulsiva o agresiva? Esa actitud es reflejo de su interior. Una persona que no tiene seguridad en sí misma, generalmente muestra su agresividad. En cambio aquella persona segura, raramente será agresiva, al menos que se vea enfrentado a una situación límite.

C.N.A.: Hace unos días leía un pensamiento del Maestro Anko Itosu, quien decía que karate no puede ser aprendido adecuadameme en un período corto de tiempo; que serán necesarios tres o años de constante esfuerzo para empezar a
dominarrlo; entonces el cuerpo se transformará revelando la verdadera esencia del karate. ¿Ud. coincide con esta idea?

S.S.A.: Sí, estoy de acuerdo. Por ejemplo en Okinawa, para llegar al primer cinturón negro —1er. Dan— el requistio mínimo es precisamente de tres a cuatro años de práctica. En japonés, el 1er. Dan se llama Shodan, que quiere decir el primer escalón. Fíjese que Ud. recién mencionó a Anko ltosu, quien coincidía con esta idea. Esto quiere decir que cuando llegamos a shodan, recién ganamos el derecho de pisar el primer escalón. Generalmente  aquí la gente tiene otro concepto. Piensa que llegan a cinturón negro y ya está. Shodan es solo el principio.

C.N.A.: Maestro, ¿qué quiere agregar a modo de cierre de esta entrevista?

S.S.A.: En esta sociedad tan violenta, sería muy bueno que los jóvenes se acerquen a karate. Hay demasiada agresividad y esta puede ser reducida por la práctica de cualquier arte marcial en una escuela seria. Ayudaría a mejorar la vida y el respeto entre semejantes.


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