Goyushijo y los 108 Oprobios

Por el monje zen Zenko Heshiki

El siguiente artículo está extraído del artículo
 "Hyaku Hachi No Bonno: The Influence of The 108 Defilements and Other
Buddhist Concepts on Karate Thought and Practice"
escrito por Charles C. Goodin,
 y sobre cuyo texto se basó un seminario dictado por el monje zen Zenko Heshiki 
en su visita al Dojo Central del maestro Shigehide Akamine,
 en Buenos Aires.


¿Por qué el kata Goyushijo (lit. "54 pasos") se llama así? Ciertamente no porque tenga 54 movimientos (que de hecho no los tiene).

Según sensei Heshiki, los asiáticos tienen predilección por encarnar conceptos profundos, como los 108 Oprobios del Budismo, en las cosas ordinarias. Significados internos profundos se encierran en las formas mundanas, externas. Para el extranjero casual, los pasos que conducen a un templo budista son una mera conveniencia, simplemente están ahí. Pero después de varias visitas, una persona más inquisitiva podría preguntar, "¿Por qué estos 108 escalones conducen a la capilla? ¿Por qué no poner el santuario cerca de la carretera, un poco más abajo en la colina? ¿Por qué poner escalones?" 
La respuesta no se encuentra inscripta en la escalera, ni en el santuario, ni en ningún signo o guía. En vez de esto, los propios pasos son el mensaje, totalmente a la vista, para que el mundo vea. El arquitecto talló su simbolismo y significado en el paisaje. 
Las ocurrencias de 108 escalones que conducen a los templos budistas son comunes. A veces se levantan en un solo tramo. Dependiendo del terreno, pueden consistir en dos tramos de 54 pasos o tres tramos de 36 pasos. Cuando Heshiki sensei regresó como adulto al santuario de la localidad de Aha, que había conocido siendo un niño de 6 años, sabía sin necesidad de contar, que tenía 108 escalones. A través de su entrenamiento en zen y karate había llegado a comprender el significado de la simbología. 

Heshiki sensei explica que las principales escuelas del budismo han reconocido desde hace tiempo la existencia de 108 Contaminaciones, 108 Oprobios, que se llaman así porque estos fallos son los que provocan el sufrimiento y la aflicción, tanto en el cuerpo como en la mente. Desde el punto de vista occidental, podrían definirse como propensiones humanas que conducen hacia el pecado o delito. El término corrupción se explica más como aquello que perturba la mente y el cuerpo y aleja la tranquilidad. 

Los Oprobios se clasifican según los tres reinos en los que existen: el Deseo, la Forma y lo Informe.

Treinta y seis tipos de impurezas se encuentran en el reino del Deseo. De éstos, 32 inclinaciones pueden ser eliminadas a través del conocimiento de las Cuatro Nobles Verdades del budismo, a saber: 

La Verdad del Sufrimiento: toda la existencia implica sufrimiento. 
La Verdad de la Causa: el sufrimiento es causado por la ignorancia, lo que da lugar a la ansiedad y la ilusión. 
La verdad de la Extinción: existe un fin del sufrimiento (este estado de no sufrimiento es llamado Nirvana), y 
La Verdad del Sendero: el Nirvana se alcanza a través de la práctica del Camino Óctuple


Las Cuatro Nobles Verdades se encuentran en el corazón de la doctrina budista, y son los cuatro conceptos esenciales que el Buda histórico Shakyamuni descubrió en su iluminación bajo el árbol bodhi. Estas Cuatro Nobles Verdades describen, en términos extremadamente lógicos, una situación, la causa de la situación, la creencia en que la situación puede ser aliviada, y que hay una forma, o una solución a la situación. La solución, el Óctuple Sendero, es una prescripción de la conducta apropiada a seguir: 

Visión Correcta, Pensamiento Correcto, la Correcta Palabra, Recta Acción, Recto vivir, Recto Esfuerzo, Memoria Adecuada y la Correcta Meditación. 

Las cuatro tendencias restantes que quedan en el reino del Deseo se eliminan mediante la Meditación. 


Treinta y un inclinaciones u oprobios se encuentran en cada uno de los reinos más elevados de la Forma y lo Informe. Sumando las 36 tendencias del reino del Deseo, 31 proclividades del reino de la forma, y ​​las 31 del reino de lo informe, se alcanza un total de 98 oprobios. A este total se añaden 10 impurezas secundarias, lo que resulta en el total de 108 oprobios. 

Tras la eliminación de las 108 impurezas a través de shugyo (la práctica austera trascendencia mediante cuerpo-mente), se entra en un estado de iluminación. 

El significado de los 108 escalones que conducen a los templos budistas ahora se hace evidente. A medida que se trepa a cada uno de los escalones, eliminando simbólicamente una impureza, la naturaleza verdadera del buscador se vuelve cada vez menos oculta. En el momento en que se alcanza el santuario, el buscador está simbólicamente listo para la iluminación, el estado de no sufrimiento. En este caso, el símbolo numérico 108 se combina por la acción de escalada, que en sí es un poderoso símbolo de esfuerzo. 

El número 108 se encuentra también en otros símbolos y rituales del budismo. Sacerdotes Zen llevan el Juzu (rosario) alrededor de sus muñecas, que consta de 108 cuentas y se utiliza en forma similar a los rosarios cristianos. También la gran campana en los templos budistas se toca 108 veces en la víspera de Año Nuevo para representar a la eliminación de las impurezas. Tanto en Hawaii como Japón, los miembros de algunos templos toman turnos tocando la campana, hasta que suena un total de 108 veces. Además, una de las características de las grandes campanas del templo, es un área llamada la chinomachi, que consiste en un arreglo de 108 nudos o botones. 


Simbolismo de los 108 oprobios en Karate 

No se puede negar que los fundadores de las diversas formas de Karate-do estaban muy influenciados por el budismo. La expresión Ken Zen Ichinyo o "Karate y Zen como unidad" describe la forma en que el karate todavía se enseña en algunos dojo de corte tradicional. Idealmente, no debería haber ninguna separación entre ambos. Así como el simbolismo de las 108 contaminaciones fue capturado en los escalones de piedra, el Juzu, y las campanas del templo, así también fue conservado en los nombres y movimientos de ciertos kata de karate. 


Con respecto al kata Goyushijo de Shorin-ryu, naturalmente, 54 es la mitad de los 108 pasos u oprobios. También es interesante destacar que en Matsubayashi Ryu existen 18 katas. Cuando un budista ve aquellos números que son los factores principales de 108 (por ejemplo, 54, 36 y 18), se acuerda de los oprobios. Piense otra vez acerca de los tramos de escaleras que conducen a un templo budista. El camino puede tener un tramo de 36 escalones, luego gira a la izquierda por otro de 36 más, y finalmente dobla a la derecha para los últimos 36. Cada tramo se reconoce inmediatamente como una parte del número entero, o 108. El simbolismo numérico también está presente en el estilo Goju-ryu de karate. El último kata de Goju-ryu, Suparinpei, significa literalmente 108. Suparinpei es la pronunciación china (algo japanizada) del número 108, mientras que gojushi de Gojushiho es la pronunciación japonesa del número 54. Otro kata de Goju-ryu, Sanseru (que significa "36") y Seipai ("18") son factores del número 108. Heshiki se apresura a aclarar que él es un maestro de Matsubayashi Ryu, no de Goju-ryu, y no pretende hablar de esa escuela ni de sus fundadores, pero la coincidencia de los números es realmente sorprendente y sin duda debe ir más allá de una mera coincidencia. 

Teniendo en cuenta que el budismo se originó en la India y viajó a Japón a través de China, no debería sorprender encontrar símbolos chinos de los 108 oprobios. El legendario Templo Shaolin, al cual se remontan muchos estilos de boxeo chino, era budista, y es del término chino Shaolin del cual deriva el Shorin de los estilos Shorin-ryu. En Tai Chi Chuan y ciertas formas de Gung Fu, por ejemplo, hay conjuntos que se supone que consisten de 108 movimientos. En las artes curativas chinas, además, también hay mención 108 principales puntos de energía. 


Karate Como Shugyo 

"Todas las cosas se manifiestan en blancos o negros", dice Heshiki, "pero sin shugyo, la comprensión intelectual es inútil." Una cosa es digerir mentalmente el significado de los 108 Oprobios. Otra muy diferente es trabajar con diligencia para eliminarlos Mientras zazen o la meditación en posición sedente, es la forma más reconocida de shugyo, karate puede y debe también ser practicado como una forma de shugyo

Según Heshiki, kata - la verdadera esencia del karate - representa los escalones para eliminar las 108 Impurezas, y así conducir al estado de iluminación. A través de la práctica intensa de kata, el estudiante, literalmente, sube las escaleras y golpea la campana del templo del Yo. Dice Heshiki, con un brillo especial en sus ojos, que el estudiante debe literalmente "quemarse en kata."  

A través de los años de práctica el cuerpo entrenado ejecuta cada movimiento con fluidez ininterrumpida. Uno deja de saber la diferencia entre mente-cuerpo. Llegar hasta ese nivel de manifestación espiritual requiere una concentración de todas las fuerzas, tanto físicas como mentales. Los orientales se aproximan a cualquier disciplina con esta actitud. Han desarrollado artes como Karate-do (Camino de Karate), kendo (Camino de la Espada), judo (Camino de Flexibilidad), kyudo (Camino del Tiro con Arco), así como el arreglo floral y la ceremonia del té. El objetivo de todos los artistas es lograr un estado mental mediante el cual ya no tiene que depender de las técnicas que ha aprendido, sino que trasciende hacia el ámbito de lo natural y vive en perfecta armonía con toda la Naturaleza y la Verdad absoluta. 



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